Verrines de tiramisú

¿Qué es una verrine?
Es la palabra francesa que define esta presentación de un postre. Se trata de presentar un postre clásico de forma vertical y transparente, de manera que puedan verse todas las capas de ese postre.
Esta forma de presentación ya fue inventada por el gran chef-pâtisier francés Philippe Conticini en el año 1994 y me parece bastante original.

Nunca había hecho verrines, pero el día de nochevieja, como éramos muchos en casa, decidí hacer un postre clásico pero presentarlo de forma diferente, en el que se viera de un sólo vistazo todo el contenido.
Me gustó mucho el resultado porque cada uno tenía su vasito y podía ver lo que la cuchara iba a sacar del vaso.
Podéis utilizar cualquier tipo de vaso, aunque a mí me parece que como mejor quedan es en vasitos pequeños y, eso sí, al meter la cuchara debe cogerse de todo, de abajo a arriba.
 
En este caso lo que he metido dentro del vaso es un tiramisú, aunque reinventado, apartándome algo de su forma clásica pero manteniendo los componentes básicos como el bizcocho bañado en café, la crema de tiramisú con mascarpone y el cacao.

¿Qué he añadido?: una mermelada casera de albaricoque (puede ser la que más os guste), unos trocitos de granada o frambuesa y pistachos.
Ingredientes y preparación
Bizcocho
– 4 huevos
– 160 grs. de azúcar
– 60 ml. de leche
– 160 grs. de harina

1.- Batimos las yemas con la mitad del azúcar; cuando hayan blanqueado, añadimos la leche poco a poco.
2.- Montamos las claras a punto de nieve con el resto del azúcar. Las incorporamos a las yemas.
3.- Añadimos la harina mezclando lentamente.
4.- Extendemos la masa en una placa de horno a la que habremos puesto papel de horno y horneamos durante 10 minutos a 220º.

Mousse de tiramisú
– 65 grs. de azúcar
– 25 ml. de agua
– 3 yemas de huevo
– 3 hojas de gelatina
– 250 grs. de mascarpone
– 175 grs. de nata líquida

1.- Hidratamos las hojas de gelatina en agua fría.
2.- Ponemos en un cazo el agua junto con el azúcar y hervimos hasta hacer un almíbar, más o menos durante un minuto y medio o dos. Dejamos templar.
3.- Batimos las yemas y añadimos poco a poco el almíbar; después incorporamos las hojas de gelatina escurridas. Como la mezcla de las yemas estará algo caliente la gelatina se derretirá, pero podéis ponerla unos segundos (3 ó 4) en el microondas para que se derrita.
4.- Montamos en la batidora el mascarpone junto con la nata hasta obtener una mezcla cremosa.
5.- Incorporamos las yemas a la nata y mascarpone con mucho cuidado para que no se baje la crema.
6.- Guardamos esta mousse en el frigorífico. Lo ideal es hacerla el día de antes.

Otros ingredientes
– mermelada de albaricoque
– café
– cacao
– granada o frambuesa
– frutos secos

Montaje
1.- cogemos un vaso de los que tenemos preparados para poner el postre y con él vamos cortando el bizcocho. Necesitaremos el doble de los vasos que vayamos a hacer, ya que cada verrine lleva dos capas de bizcocho.
2.- Con una manga pastelera o una cuchara ponemos en cada uno de los vasos una capa de mermelada.
3.- Bañamos  los trozos de bizcocho en el café al gusto que habremos preparado, con cuidado de no tener el bizcocho mucho tiempo en el café ya que se agrandarán; con un poco que se mojen basta. Ponemos un trozo en cada vaso, encima de la mermelada.
4.- Con una manga pastelera cubrimos con mousse de tiramisú el bizcocho. Debemos pensar que hay que hacer otra capa más, así que no lo llenéis demasiado.
5.- Encima de la mousse ponemos unos trocitos de granada o alguna frambuesa.

6.- Volvemos a mojar bizcochos en café y ponemos otro a continuación de las frambuesas. Volvemos a añadir mousse de tiramisú y, finalmente, terminamos con un poco de cacao y pistachos picados.

Forma original para tu postre

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