No sabía cómo llamar a estas galletitas, pero cuando le dije a una amiga que las acababa de hacer y los ingredientes, me dijo,,,, eso es un pecado.
No os asustéis, porque tampoco pasa nada por cometer un pecadito de estos, lo que pasa es que … te picas.
Son ideales para acompañarlas con un café o para la merienda.

A mí me parece que estas galletas están deliciosas aunque, como son casi al 100% de almendra, no hay que pasarse y devorarlas, ya que al principio te las comes todas pero, después, notarás que te han llenado mucho.

Son muy fáciles de hacer y no necesitas tener ningún robot especial para su elaboración. También puedes cambiar el sabor utilizando otros frutos secos; en vez de almendra puedes utilizar avellanas, pistachos, nueces …
También podemos sustituir la vainilla por licor de amaretto, echando un poquito nada más.
 
Ingredientes
– 2 claras de huevo
– 150 grs. de azúcar
– 200 grs. de almendra en polvo (la puedes comprar o triturar tú mism@)
– 50 grs. de harina
– 1 cdita. de vainilla en polvo
– azúcar glas
 
Preparación
1.-Montamos las claras de huevo hasta conseguir un merengue. Cuando hayan cogido forma, incorporaremos el azúcar.
2.- En un recipiente aparte, mezclamos la almendra en polvo y la harina. Echamos también la cucharadita de vainilla.
3.- Mezclamos con mucho cuidados las claras a la almendra y harina, hasta que todo esté completamente mezclado.
4.- Formamos bolas con la masa, las espolvoreamos con azúcar glas metiéndolas en un bol con azúcar glas y quitando el exceso.
5.- Horneamos en horno precalentado, durante 10 minutos a 180º. No las tengas mucho más tiempo, ya que al sacarlas, cuando se enfrían se endurecen. Te parecerá que en 10 minutos no están, pero no las dejes más de 12.
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.