Forêt noire

 
Fôret noire o selva negra.  Dejamos a un lado la  típica tarta de selva negra y, manteniendo sus ingredientes, vamos a realizar una tarta de selva negra revisitada con la que os felicitarán por la presentación, además de por su rico sabor de selva negra.
Como he  dicho antes, esta tarta mantiene todos los ingredientes de la tradicional tarta de selva negra, el bizcocho de chocolate, las guindas o cerezas y la crema de chantilly;  pero  le he dado una forma más moderna, apetecible y, sobre todo, riquísima.

Primero he realizado los rellenos, una crema de chocolate, una confitura de frambuesa y cerezas y una chantilly de mascarpone.  Así, estas  cremas se van enfriando para cuando tengamos el bizcocho. De todas formas, y para organizarte mejor, se pueden hacer las cremas el día de antes,  excepto la  crema de chantilly que es mejor hacerla el mismo día.
El bizcocho que he elegido es un bizcocho  rápido de chocolate, muy fácil de hacer en el que únicamente se utilizan las manos y que queda tan esponjoso que no tenemos que bañarlo luego en almíbar. Le he añadido algo de levadura.

Ingredientes y preparación

Crema de chocolate
– 100 grs. de chocolate con leche
– 200 ml. de nata
– una pizca de sal

1.- Calentamos la nata, cuando comience a hervir la añadimos al chocolate que tendremos troceado, añadimos una pizca de sal (yo siempre utilizo flor de sal) y batimos con la batidora, despacio y sin sacar el brazo de la batidora.

2.- Guardamos en el frigorífico tapada la crema con film de cocina en contacto con la crema.

3.- Cuando la saquemos del frigorífico para utilizarla, la tendremos que batir con las varillas para montar la crema. Es mejor hacerlo a mano, ya que así podrás comprobar cuándo está perfecta y no te pasarás batiendo.

Confitura de frambuesas y cerezas
Es lo que le va a dar el punto ácido al postre y el contraste con el dulce del chocolate y la chantilly. Yo he hecho una confitura de frambuesas y cerezas confitadas.
– 75 grs. de frambuesas
– 75 grs. de cerezas o guindas
– 1 cda. de azúcar

1.- Ponemos en un cazo al fuego las frambuesas, las cerezas y el azúcar. A fuego medio vamos dejando que se vayan deshaciendo las frutas. Lo probamos por si hay que añadir algo de azúcar, aunque tiene que quedar ácido.

2.- Terminamos batiendo la confitura y guardamos en el frigorífico también con film de cocina.

Bizcocho de chocolate
– 3 huevos
– 100 grs. de azúcar
– 90 grs. de mantequilla derretida
– 100 grs. de chocolate fundido
– 50 grs. de harina
– 1/2 sobre de levadura

1.- Ponemos en un bol los tres huevos y el azúcar y removemos con unas varillas, sin batir. Añadimos el chocolate fundido y continuamos removiendo sin batir.

2.- Derretimos la mantequilla, esperamos a que se enfríe un poco y la incorporamos a la mezcla de yemas, azúcar y chocolate.

2.- Añadimos la harina y la levadura tamizadas y mezclamos todo.

3.- Horneamos unos 20 minutos a 180 grados. Dejamos enfriar.

Chantilly de nata y mascarpone
– 200 grs. de nata líquida
– 125 grs. de mascarpone
– 1 cda. de azúcar

Nos va a sobrar chantilly, pero es difícil poder batir cantidades más pequeñas.

1.- Batimos todo al mismo tiempo hasta obtener la chantilly, con cuidado de no pasarnos al batir.


Montaje
1.- Partimos el bizcocho por la  mitad y, con un molde circular más pequeño, vamos cortando partes del bizcocho, serán las capas. Yo hice tres capas, pero podéis hacer más.

2.- Lo ideal es hacer el montaje en el mismo molde que hemos utilizado para cortar los trozos de bizcocho; así, ponemos dentro del molde un trozo de bizcocho y lo cubrimos con una capa de crema de chocolate.
Ponemos otro disco encima y echamos la confitura . Cerramos con otro disco y lo llevamos unos minutos al congelador para que se endurezca algo, ya que le vamos a dar después forma.

3.- Sacamos el bizcocho del congelador y lo recortamos un poco como si quisiéramos hacer una bola, después lo cubrimos todo con chantilly.

Ahora viene la decoración y lo más divertido. Para ello vamos a necesitar:

– chocolate negro
– acetato
– Cacao en polvo

Fundimos en el microondas o al baño maría el chocolate. Cortamos tiras de acetato y vamos poniendo gotas de chocolate en las tiras.
Luego, extendemos cada gota de chocolate, o bien con el dedo o bien con la hoja de un cuchillo.

Hay que darle una forma curva a estas gotas de chocolate, así que las podemos poner en algún recipiente si tenemos.

Lo ideal es tener lo que os enseño en la foto de la izquerda pero si no, también se puede, podemos doblar el acetato y sujetarlo con celo, como en la  foto de abajo.

Lo dejamos enfriar y …. sacamos las hojas de chocolate. Luego, únicamente habrá que ir poniéndolas en la chantilly. Se pegan estupendamente.
Guardamos el bizcocho en el frigorífico para terminarlo totalmente cuando lo vayamos a comer. Ya sólo quedará ponerle por encima algo de cacao en polvo para tapar los huecos y que no se vea la chantilly.

Os enseño también otro que hice de chocolate blanco, aunque queda más dulce por ser chocolate blanco.

Tarta de selva negra revisitada

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